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La primera visita al reflexólogo

reflexologia podal

La inducción

El médico llevará a cabo una breve historia de salud revisando, en caso de que la reflexología pueda no ser la mejor opción para usted.

El practicante explicará cómo funciona la reflexoterapia y qué esperar en la sesión. El reflexólogo también le informa que la reflexología no trata enfermedades específicas y no es un sustituto del tratamiento médico. En algunas ocasiones es posible que se le pida firmar un consentimiento.

Debe sentirse cómodo comunicándose con el reflexólogo. Si el practicante no está disponible con información, o es despreciativo de preguntas o preocupaciones, esto podría ser una “bandera roja”, y usted tiene todo el derecho de terminar la cita.

Inicio de la sesión

El reflexólogo practicante puede optar por trabajar sólo en los pies, o las manos, o las orejas, dependiendo de sus problemas específicos de salud. Algunos problemas responden mejor al trabajo en las tres partes las manos, los oídos y los pies.

Todo el mundo tiene necesidades diferentes, por ejemplo, un paciente en el hospital puede tener IV y múltiples tubos y alambres, por lo que una sesión de reflexología puede limitarse a los pies por necesidad.

– Si el reflexólogo decide trabajar con los pies, se acuesta o se sienta, quedando completamente vestido, excepto por sus zapatos y calcetines. El médico puede lavarle los pies y remojarlos en agua tibia, luego colocarlos en su nivel de pecho.

– El practicante comenzará evaluando sus pies por heridas abiertas, erupciones cutáneas, llagas, verrugas plantares o juanetes y le preguntará sobre cualquier dolor en los pies o piernas que pudiera dificultar el tratamiento.

– Generalmente una sesión dura entre 30-60 minutos. Usted puede descansar o hablar durante la sesión a su discreción. Si te duermes durante la sesión, seguirás recibiendo los beneficios del tratamiento.

Se recomienda la retroalimentación durante la sesión y, por supuesto, puede solicitar que la sesión se detenga en cualquier momento.

 

El enfoque de la sesión

Independientemente de su (s) estado (s) de salud (por ejemplo, migraña, náuseas, ciática, etc.), el reflexólogo se enfoca en todo el patrón de la terapia de reflexología, comenzando en los dedos de los pies y trabajando en el pie. Una sesión de terapia de reflexología completa utiliza muchas técnicas diferentes e incluye todos los puntos en ambos pies (y tal vez las manos y los oídos).

Mediante el trabajo de todos los puntos, el reflexólogo se dirige a los órganos y glándulas internas, así como grupos musculares, huesos, ganglios nerviosos (plexo solar, plexo braquial) y nervios (ciático) durante una sesión.

Si usted tiene una condición específica, como las migrañas, el reflexólogo se centrara y trabajará cuidadosamente el área correspondiente al problema de presentación. Sin embargo, también trabajan todas las áreas del pie con una presión suave, porque de acuerdo con las teorías de reflexología, esto permite que las vías nerviosas se descongestionen y asi promover la respuesta de relajación para todo el cuerpo.

Cómo se maneja el dolor y la incomodidad

Lo primero que se debe entender es que el reflexólogo estimula al sistema nervioso a hacer el trabajo de equilibrar y liberar, no es el terapeuta quien “arregla” el malestar. En otras palabras, “liberar el dolor” no es el modelo, sino que el objetivo es más bien equilibrar el cuerpo entero, y luego el dolor desaparecerá.

Si los reflexólogos encuentran dolor, congestión o opresión durante la sesión, ejercerán presión sobre el trabajo para volver a equilibrar el cuerpo.

El reflexólogo puede volver a esa zona o lugar al final de la sesión, confirmando que el dolor se ha liberado. A lo largo de la sesión, el reflexólogo permanecerá presente, fundamentado y en un estado de conciencia tranquilo y centrado.

Lo que se hace sentir la reflexología

Las experiencias con sesiones de reflexología varían desde una sensación general de relajación, hasta una sensación de “ligereza” o hormigueo en el cuerpo, así como sentimientos de calor, una sensación de “apertura” o “movimiento de energía” Área u órgano específico del cuerpo.

A menudo hay una percepción física de la energía que fluye a través de cada órgano, válvula, glándula o músculo, así como una sensación de comunicación entre cada sistema corporal.

Reflexólogos no diagnostican

Los Reflexólogos no le diagnostican ni le informan sobre cualquier congestión o tensión que observen en el pie, la mano o el oído durante una sesión que pueda sugerir anormalidades.

Una de las teorías de la reflexología es que el cuerpo se nutre y se repara una vez liberado del estrés. Si el cuerpo está muy estresado, el reflexólogo puede referirlo a un equipo médico u otro tratamiento, si es apropiado, pero en ningún momento él o ella darán un consejo médico o un diagnóstico.

El final de la sesión

Los reflexólogos más tienen algún tipo de manera tranquila y pacífica de cerrar la sesión que implica acariciar la mano o el pie y la celebración de la extremidad de alguna manera. El aspecto importante es que usted se sienta consolado y nutrido.

Ahora que la sesión está completa, no debes sentirte apurado. Suavemente traer de vuelta en el momento presente, y orientarse. Cuando se sienta cómodo, recoja usted mismo sus pertenencias para irse.

El médico puede recomendar que beba agua, descanse si es necesario y preste atención a su cuerpo en las próximas horas. Si surgen preguntas o inquietudes, debe llamar al médico.

Después de un tratamiento de reflexología

Varias reacciones pueden ocurrir después de una sesión de reflexología. Estas también son sutiles, y muchas personas no reconocen los resultados de la terapia de reflexología. Muchas de las reacciones son signos positivos de que la sesión es parte de un proceso de curación, otros síntomas son indicativos de los intentos del cuerpo de regresar a un estado de equilibrio y armonía. Los síntomas suelen durar de 24 a 48 horas.

Programación de sesiones de seguimiento

El número de sesiones varía y se determina por la salud del cliente y las razones para buscar reflexología. Pero en general, los resultados de la reflexología son a menudo sutiles y sonacumulativos. Por lo tanto, es más probable que vea mayores beneficios de las sesiones regulares (por ejemplo, una vez por semana durante seis semanas) que si tuviera una sesión una vez cada seis meses.

Si usted está tratando con una enfermedad o condición específica, es posible que tenga que tener sesiones más frecuentes. Una recomendación general podría ser comenzar con una sesión cada semana durante 6-8 semanas, seguido de un “ajuste” cada cuatro semanas.

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